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¿Cuál es el precio de cometer errores?

¿Cuánto cuestan los errores que se cometen al emprender? El equipo de Startup Academy ha elaborado un estudio con base en la experiencia de numerosas startups y ha revelado algunos de los más comunes errores y las cantidades económicas aproximadas que podrían suponer en pérdidas.

Que el emprendedor piense que su idea vale dinero
Uno de los fallos más comunes es confundir una buena idea con una oportunidad. Tener una buena ideas es muy importante, pero que no la haya tenido nadie antes no significa que haya un mercado dispuesto a comprarla. Una idea no es un negocio.

¿Cuánto puede costar al emprendedor? Si éste no valida pronto la idea para tener las primeras métricas de ventas o demanda por parte de los clientes puede suponer una pérdida económica a la altura de todo su proyecto, ya que éste no será susceptible de inversión.

No fijarse en qué no ha funcionado
No todas las ideas funcionan. Ver los errores que han cometido otros puede ahorrar mucho tiempo y dinero, por eso es muy útil estudiar la evolución de los negocios de nuestro sector, o de aquellos que puedan ser nuestra competencia.

No mantener las cosas sencillas
Es muy importante tener las ideas claras y saber cómo adaptarlas conforme avanza el proyecto.

Se tiene que saber cuánto se puede y lo que se quiere abarcar. De ahí la importancia de tener definido el MVP (Minimum Viable Product) y sacarlo a la luz cuanto antes. Si se tarda demasiado, no se sabrá si la idea es buena (error nº1) y si funciona en el mercado.

Elegir mal a los compañeros de viaje
En el camino del emprendimiento es vital juntarse con personas competentes y profesionales, que tengan las ganas de iniciar un camino próspero hacia adelante, siendo conscientes de las dificultades del terreno. Personas con experiencia, que sepan idiomas, sean flexibles y transparentes y a ser posible con sentido del humor. No rodearse de un buen equipo puede generar más de una desventaja en el momento en que lleguen las turbulencias.

No saber comunicar bien el proyecto
Para triunfar hay que comunicar. Aunque el emprendedor tenga la mejor idea del mundo, si no sabe explicársela a los inversores o potenciales clientes, no le servirá de nada. No es cuestión de hablar bien sino de atraer bien.

Creerse todopoderoso
La “todopoderosidad” es la sensación de que uno lo puede todo y no necesita a nadie. Hay que tener una disciplina y una rutina para llevar el negocio adelante, así como un buen equipo de profesionales de confianza, que ayuden a ver otras perspectivas del negocio y errores comunes que uno puede cometer. La humildad en este caso es clave.

Esperar demasiado tiempo para lanzar la ‘startup’
Muchas startups esperan hasta el último momento para lanzar su proyecto. Elevan su MVP a una categoría demasiado alta, perdiendo, durante el tiempo que no están en la red, usuarios y dinero. Es mucho mejor publicar y luego ir perfilando el negocio según las demandas del cliente, según los expertos de Startup Academy.

No invertir en el proyecto y esperar que los demás lo hagan
No se puede esperar que alguien crea en un proyecto en el que no invierte ni su creador. Si no tiene dinero para invertir, debe trabajar gratis en su proyecto. No hay nada más convincente ante inversores que una persona que trabaja en su proyecto aunque no esté ganando nada con él.

Desconocer las tecnologías
El mundo tecnológico avanza cada vez más rápido y es importante conocer las novedades del ámbito digital, especialmente aquellas que puedan ayudar o afectar al proyecto. Si no las conoce, el emprendedor puede emplear métodos y programas obsoletos, o que no nos ayuden a cumplir su meta.

No hacer una buena campaña de marketing
Es vital conocer los canales adecuados y tener un buen plan de marketing para promocionarse a través de los medios más efectivos. Por ello hay que conocer qué existe y que nos puede ayudar.

Crecer demasiado rápido o no saber cómo hacerlo
Tan malo es lo uno como lo otro. Crecer demasiado rápido puede hacer que la startup no sea más que una moda con sus 15 minutos de gloria. No saber cómo crecer sólo hará que se den palos de ciego. Hay que saber cómo desarrollar la startup a todos los niveles para hacer de ella un verdadero negocio. Con este error se perderá todo el capital. Crecer demasiado rápido no es algo que salga rentable a nadie. Lo que se busca es un crecimiento exponencial para que las recompensas lleguen a todos aquellos que han invertido.

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