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Estas 3 preguntas le ayudarán a mejorar su productividad

Según el emprendedor Jason W. Womack, para mejorar nuestra productividad debemos entender cómo gestionamos nuestro día con estas preguntas.

Con información del WEF

Y la palabra clave en ENTENDER. No explicar. Jason W. Womack, colaborador del Fondo Económica Mundial (WEF, por sus firmas en inglés), trabajar cada día en automático sin detenernos a pensar si lo podemos hacer mejor, a la larga, afecta nuestra productividad.

Para él, las siguientes preguntas son esenciales para que reprogramemos nuestra gestión y los hábitos que suelen apoderarse de ella.

1. ¿Cuáles son tus rutinas? ¿Te están sirviendo?

Varias corrientes de la psicología y la gerencia han desarrollado teorías en torno a los hábitos y cómo estos pueden ser más poderosos que nuestra propia conciencia.

Ellos caracterizan el “funcionamiento normal del sistema” (homeostasis) que caracterizan nuestro día a día en el cómo, cuándo y qué hacemos cada día según nuestra “forma normal” de trabajar.

¿Cómo sabemos que hemos “normalizado” (casi automatizado) nuestro día? Cuando sentimos que algo anda mal porque modificamos nuestra rutina.

Por ello, identificar nuestros hábitos y rutinas así como las contribuciones (o perjuicios) que están trayendo a nuestro trabajo es algo que podemos hacer durante una semana para encontrar los baches y áreas de mejora.

ACCIÓN. Mirar la manera en que otros trabajan (busque un buen modelo) puede ayudarnos a determinar y mejorar nuestro flujo de trabajo cada día.

2. ¿Donde trabajas?

Solemos ser completamente inconscientes de la manera en que el lugar y las condiciones en las que trabajamos determinan lo que logramos hacer en forma cotidiana. Si tenemos que levantarnos constantemente para buscar algo que necesitamos y no podemos tener más cerca; hace frío o ruido, esto influirá en nuestro rendimiento.

¿Quieres mejorar su productividad? Mire a su alrededor y mejore su contexto de trabajo.

Si sus dispositivos y/o aplicaciones no funcionan como deberían no sólo lo retrasan sino que lo distraen. Y, si necesita inspiración y motivación para sacar su ambiente no lo inspira, quizás deba salir y encontrar un lugar que lo relaje y le permita trabajar mejor.

ACCIÓN. Dedique una o dos semanas a identificar el contexto y las condiciones en que mejor trabaja, en todo y cada uno de los tipos de trabajo que realiza: pensar, planear, responder, crear, etcétera.
Puede que le sorprenda lo que descubra pero lo ayudará a dotarse de los contextos necesarios para cada tarea.

3. ¿Quienes te rodean la mayor parte del tiempo?

Si el entorno condiciona que tan productivos somos, no sorprende que las personas también tengan más impacto del que imaginamos en nuestra productividad.

Sentirnos solos e incomprendidos (lo cual le pasa mucho a los emprendedores), éstos estados de ánimo se dejan colar en lo que hacemos.

También hay personas que nos mejoran el humor o nos inspiran y a los cuales deberíamos ver o llamar en momentos de bloqueo.

ACCIÓN. Haz una lista de las cinco personas con las que pasaste más tiempo durante la semana pasada. Después, evalúa del uno al cinco (uno, el más; cinco, el menos) en términos de qué tanto apoyan tu productividad. De ser posible, pasa menos tiempo con aquellos que recibieron la peor evaluación.

Agendar estas acciones en la próxima semana pueden contribuir a reimpulsar nuestra productividad de manera significativa.

Que podamos hacer más en menos tiempo. ¿Existe algo más perfecto que eso?

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