1

Habilidades comunicativas que debería cultivar un emprendedor

Una de las cosas que enseña en los cursos de Gerencia es que (¡sorpresa!) las comunicativas son habilidades estratégicas.

Con información de Agenda WEF 

Quizás se esté preguntando por qué cada vez que revisa hay un conjunto de habilidades distintas que – se supone – debería aprender como emprendedor.

Seguramente pensará que es injusto, desesperante y – quizás – una “técnica” macabra para desalentar sus esfuerzos.

Sí, da esa sensación. Al igual que la cifra de que 9 de cada 10 startups fracasan en su primer año. Sólo especulando diremos que una de las razones por las que esto ocurre es porque los emprendimientos suelen tener equipos (debido a su tamaño reducido) que no cuentan con todas las habilidades directivas que se presumen necesarias para que las empresas sean exitosas.

En lo que a comunicación se refiere, solemos olvidar que las relaciones humanas (todas, cualquiera que sea su naturaleza) son posibles gracias a la capacidad de comunicarnos.

Dicho de otra manera, las habilidades comunicativas nos hacen mejores vendedores, empleados. Mejores jefes también.

Para comunicarnos mejor

Si logramos todas estas cosas seremos mejores emprendedores así que, anímese e incorpore estas destrezas comunicativas.

1. Domine su comunicación verbal

Es frecuente que el fundador de una startup olvide que el – además – es el líder de la misma.

Cuando lo recuerde, probablemente se le hará evidente que un líder requiere de prolijas destrezas comunicativas para lograr sus objetivos.

El equipo del WEF / Forbes.es recomienda permanecer:

  • Confiado
  • Profesional
  • Claro
  • Cortés

Para que esto sea posible es esencial que se descarten las comunicaciones (y conductas) iracundas tanto como el pasivo agresivo.

De esta manera se evitarán las situaciones tirantes y se hacen menos probables los excesos que conducen a ofensas y otras faltas de respeto.

En fin, cultive esa comunicación que logra simplificar procesos de ejecución. Ya hablaremos en otra parte de la que consigue tanto inspirar como persuadir.

2. Atienda (y entienda) la comunicación no verbal

Estudios psicológicos han destacado desde hace décadas que el 90% de los mensajes que emitimos son captados por el ojo.

Es decir, provienen de la comunicación no verbal, seamos o no conscientes de la misma. Por ello, lo mejor que puede hacer es tomar conciencia de los mensajes que emite y hacerse cargo.

Aprender a tanto sobre nuestras expresiones faciales como de los gestos que hacemos con las manos puede ser fundamental en la comprensión que otros tienen de lo que estamos diciendo.

Por ello recuerde:

  • No cruzar los brazos cuando esté dando una instrucción o quiera hablar sobre un problema con sus colaboradores. ¿Por qué? Porque esto suele dar la impresión de molestia, distancia o ira, cada una peor que la anterior.
  • Aunque esté abordando un tema que lo apasione, trate de mantener las expresiones faciales (y el tono de voz) lo menos “emocional” posible. El doble de esto si usted es mujer. Eso, en general, la desautoriza.
  • Tanto si está dando un consejo como si hace una crítica a un empleado, por favor, nunca señale o apunte con el dedo. NUNCA: esto demuestra una falta de respeto e implica la condescendencia.

Construir una relación eficiente y distendida así como una cultura corporativa supone de una liderazgo operativo y simbólico que sea coherente. En principio.

Y, recuerde: la verdad corporativa y organizacional, en principio, ES verdad. Mentir es una pésima práctica comunicativa y, de seguro, no le ayudará.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *