Bitcoin y el peso movidos por #EfectoTRUMP

El mismo pánico ante la incertidumbre generó dos reacciones extremas: la caída del peso mexicano y el fortalecimiento del bitcoin como “moneda refugio”.

Factory Pyme | Por Elibeth Eduardo | @ely_e

Es oficial: los grandes mercados de valores no creen en los Reyes Magos (o en el Niño Jesús, como decimos en mi país) y a Donald Trump no le alcanzaron sus credenciales de empresario “exitoso” para generar confianza. Todo lo contrario.

Luego de que se hizo inminente su triunfo al ganar la mayoría de los votos electorales, el peso mexicano fue su tercera víctima luego de Hillary Clinton (quien no logro un mensaje de aceptación ese día) el Dow Jones (que cayó unos 600 puntos en la madrugada) y el peso mexicano que superaba la nueva barrera psicológica: la de los 20 pesos por $.

Pero – como suele ocurrir en estos casos – se impone la Teoría de Juegos y, mientras unos valores caen otros suben.

En este caso los “ganadores” fueron el tradicional y sólido refugio del Oro y (¡te lo dije!) el bitcoin, el cual sufrió un incremento del 4,6%, cotizándose a US$ 738.

Moneda de pánico

Y, si bien el ascenso de la moneda digital estuvo lejos de la depreciación del peso que logró un pico de 12%, el bitcoin demostró una vez más que reacciona rápidamente a las angustias del mercado.
De hecho, el último gran “salto” de la criptomoneda fue otra elección sorpresiva: el triunfo del Brexit en Reino Unido.

Antes había sido el más rápido refugio en Turquía y, más tarde, un mecanismo de mover dinero durante el “corralito” de fondos que generó el impago de la deuda externa en Grecia.

Aunque ya los mismos parlamentarios republicanos en el congreso estadounidense están planteando un plan alternativo all famoso muro, las protestas en 25 ciudades parece que van a extender un poco más el #EfectoTRUMP.

Así que si había pensado en el Bitcoin antes, formalice: el mercado de las remesas podría entrar en la incertidumbre general y, por tanto, encarecerse.

Se ha dicho que el auge de la maneda digital vendrá por ahí. Puede que sea su momento.

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